ABISMO
El duro y
agrietado acantilado
se hizo a golpes
de mar,
roca arrinconada por las olas
en la soledad del
viento.
A veces, nacen
nidos y vuelan pájaros,
cuerpos sin
alas que trazan
el camino
para el silencio.
Empieza a llover
y no hablaré
más
de mi rostro.
John Raigoza
Hermosa imagen! uno puede sentir como el mar nunca se detiene en el poema.
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