A la vuelta del Paraíso
lejos de la mirada del otro
—todavía desnuda—
le arranco
manzanas
al vestido florecido
y muerdo en la transparencia
del agua
el recuerdo infantil
de afilarme
la piel
tentando el brote del varón
que no fue en el Paraíso
La niñez Lo que ahora recuerdo es el olor de la ropa planchada en la sastrería de mi padre. Una canción de bolero sonando en la radio ...
POETA. Sólo por musicalidad y fluidez, diría: "tentando el brote del varón, que no fue el paraíso". Porque si lo notas, esa frase tiene -para mí- demasiados conectores; de resto, poema brutal...
ResponderBorrarTe conocí como una persona que se sentaba detrás durante el taller y escribía de forma espectacular. Y después de algunos meses esa manera de relacionarnos (todos los compañeros) desde los textos se va transformando en sensaciones y emociones y las personas se van desdibujando en sus formas y vamos conociendo su esencia, su motor de vida, en unos casos más, quienes escriben desde su ser, y en otros ni un poco, quienes escriben desde la imagen. La luz que refleja el espejo para mi es tu ser y ese ser es bello y me impacta.
ResponderBorrarEspero que mi comentario hable del poema, así no parezca.
En ésta voz, las palabras parecieran que botaran como agua del mismo poema, hermoso.
ResponderBorrar