Sosiego
El colibrí que sostengo entre la punta de mi lengua y el borde de la página
Tristeza:
Hace un par de días
al mirarme en el espejo
vi el rostro de mi madre envejecido
Ira
En este costado
se alimenta de mí
mi madre.
Hurga hasta encontrarme
y calienta mi pecho
con tarareos
de noches infantiles
pero yo solo encuentro
esta hendidura
que no deja de manar
sangre.
Vergüenza:
Una araña teje mis voces
las yuxtapone
las envuelve en abrigos
les teje mortajas.
Yo asiento desde lejos
no apruebo ni disiento
sus puntadas
solo escucho
Escucho una voz desconocida
que escupe mis deseos
y en mordidas prolongadas
hiende los falsos dioses que habito.
Es curioso su poco carácter
pues suplica descansar su tristeza
en las manos huesudas de mi madre.
Desconoce que la araña
aburrida
a veces desteje sus mortajas
de las voces más antiguas
Hace tiempo las escucho
cantarme todas las culpas
de las que culpo
a mi madre.
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