DESIERTOS DE MI LITORAL PACIFICO
La voz no trasciende,
el eco no
responde.
La levedad es un vientecillo de junio que dispersa
semillas.
Las espinas coronan los suculentos cactus y aloes barbadenses.
La salamandra se asoma, alarga su lengua y nos atrapa.
No es otro el lugar.
Es el
mismo donde habita el silencio.
Donde las palabras desfilan como ruedas
sobre una playa enrojecida de cangrejos.
Las pinceladas de una marina en ocaso,
traen
consigo intermitencias del pasado
recobran los sonidos de una senda sin fin
agasajando
a dátiles e icacos,
remozando la pavura de una marejada hambrienta.
Entonces,
en las dunas recién ensortijadas por el viento
escribo versos a la nada por el amor perdido
dibujo las palabras con la punta de mi dedo,
para que luego,
se desvanezcan con el lamido espumoso de la ola.
Guillermo Pulecio Corredor
Loma Resistencia de la Cruz, 11 de mayo de 2021
...dunas ensortijadas por el viento. Bella imagen.
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