Me despierto
Otro día sin sombra
Entre los guiños de las lámparas
y los muebles sepultados
toco el desierto:
un rincón
donde mi perro
—frágil y huesudo—
se quiebra
con el lamento
del dromedario herido
oculto
en la nevera
La niñez Lo que ahora recuerdo es el olor de la ropa planchada en la sastrería de mi padre. Una canción de bolero sonando en la radio ...
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