martes, 15 de junio de 2021

Canidia la bruja muerte

Canidia 
rasga cuervos
impaciente
conjura 
en una lengua áspera
rocas y heces
transforma con nigromancia
el especto de los cadáveres 
teje de manera arbitraria sus rostros 
formas que dejan de ser humanas 
emite un graznido
halito espeso casi alquitrán 
Canidia invoca moscas 
regurgitan sobre su creación 
descomponiendo las carnes 
regresándolas a la tierra
 
 
ahora Canidia
vuela en el cielo
como un mirlo eclipsado
a luz de una farola

 

Tierra tomada

  suspendida en el silencio con el grito  de la sangre cuando cae

Una Herida profunda y mineral nos seca las orillas

Una Estocada de ambición y de desidia  penetra las entrañas

Somos apenas espuma deshaciéndose en las olas a miles de años luz de alguna estrella

lunes, 14 de junio de 2021

                                                         MUERTE

                                       Tus pasos con  marchas oníricas

                                        en noches inefables

                                         me llevan a ti


                                        Tras la ventana opalescente 

                                         de la  eternidad

                                         me espera el amanecer

                                         de otro tiempo

                                          en otro lugar  


                                          Te percibo

                                          en la alegría de los encuentros

                                          de quienes ya no están

                                          en las emociones 

                                          que transpiran nostalgias

                                          por la ausencia de los que dejo atrás 


                                           Otra vida

                                           para el peregrino de polvo

                                           hacía su estrella



martes, 8 de junio de 2021

 

Desencuentros

En el cercano aliento de la muerte

ver un grito petrificado

un rostro despojado de piel

La sangre estancada

 ahoga el color de la memoria

 

Distancia de océano separan mi oído

de un pálpito sonando más allá del antiguo pecho

Todo el silencio inundó las cavernas

Toda la noche cerró ventanas en tus párpados

 

No sobrevive el aire en la aridez de Luna

Ya no hay borde al cual llegar

ni cielo que se destruya

 al anochecer

Queda sí un eco de árbol caído

un claroscuro

en la tenue

 hoja del recuerdo.

La última hoja

Entre las setas

y los hongos

el tronco desnudo

—inflexible—

exhala

la última hoja


Última cena

En su boca

de leche caliente

el principio

de la última cena


La última cena

Sobre la mesa

el plato

y los residuos

que no se colgaron

del último respiro

de la madre


LA MUERTE YO - GUILLO

 

LA MUERTE Y YO

PALABRAS RELACIONADAS CON LA MUERTE TEMPORAL O DEFINITIVA

 En homenaje a Los Muchachos que han dado su vida en Cali Resistencia.

 

El OLVIDO disemina la peor forma de exclusión

La AUSENCIA vacía un lugar de tiempo y espacio

La NOCHE ETERNA es la metáfora de un más allá improbable 

La PARCA es esa dama con guadaña que viene a cercenar cabezas

Las ESTEPAS gélidas e interminables en el fin del mundo

Los DESIERTOS calcinantes o no, son extensiones de la soledad y la nostalgia

Los ACANTILADOS sobre el mar embravecido de Tumaco

La SELVA VIRGEN y sus elementales que todo lo trascienden

La SOMBRA sin sombra del anima sola que habita las casonas

El JARDÍN DEL EDÉN cuando se pierde la inocencia

La CENIZA de los restos calcinados abonando la tierra

La INTEMPERIE que conlleva los peligros imaginados desde la celda

El SOFOCO del gas letal de la ignominia y la corrupción

La GUILLOTINA tramita el golpe final a los irreverentes

El PAREDÓN arma de intolerancia y sectarismo de los macarras en el poder

El FALSO POSITIVO es la mentira abyecta para exterminar jóvenes 

El HAMBRE es el puñal con el cual se somete a los pueblos.  

La BALA no tiene otro destino que propiciar la muerte

La MENTIRA es la punción trapera para envenenar la verdadera historia 

La HORDA grupo de gente armada que actúa al margen y contra de las protestas sociales.

El barquero CARONTE se encarga de llevar las almas por el proceloso río Aqueronte al inframundo (de la Mitología griega).

 

 

 

VUELVE LA HORDA BLANCA

 

Ha resurgido el diálogo de sombras:

sobre la vida misma y sus abismos,

sobre el destino y la predestinación.

Los huérfanos de tutela van cayendo

por hambre, beligerancia o sofoco. 

Se extienden distraídos en el asfalto

mientras que, en volutas, el miedo

asciende sobre los rostros mortales

congregados en la primera línea.

 

De sus escondrijos, sale la horda refinada,

marcha como animas solas, en silencio,

y esconde su odio bajo camisas blancas.

Afilan sus lenguas viperinas y ponzoñas.

Dicen resguardar la “patria” de ellos.

Aquella que es excluyente y pérfida,

perfilada solo para las “gentes de bien”.

Los demás, somos muertos ambulantes,

sin sueños, sin precariedades ni credo.

 

Mienten con sus rituales, mienten 

Mienten con su legalidad, mienten,

Mienten cuando disparan, mienten.

Mienten cuando soslayan, mienten.

cuando decretan la muerte a la dignidad

cuando silencian con balas la resistencia

cuando ignoran las necesidades urgentes.

sábado, 5 de junio de 2021

MAH CUALLI OHTLI (Luciana)

 

MAH CUALLI OHTLI (Buen camino)

 

Y me subí al avión

al ritmo certero de los peces

a diferencia mía me dolía el corazón

parábola irascible de la vida,

y me subí al avión

- óleo de pájaros pobres -

y me subí al avión y llovía a carcajadas

sobre el asiento reposaba la vida

puntos azules y ríos me arrancaban el cielo,

y me subí al avión

errática y desolada

aguardando cualquier ápice del alba

y mis párpados cayeron amainados

y soñé que volaba  con los pájaros en Uxmal

con una máscara de madera

y manos de jícara fermentada,

y me subí al avión,

la noche era una liana solitaria

y dentro mío sonaba Corcovado

adiós, pequeña,

y más abajo

solo el mar.

ROSITA (Luciana)

 

ROSITA

 

 

Mi abuela Rosita con su metro cuarenta

era tan grande como su eco,

de la incuestionable vieja escuela

donde se sentaban a la mesa Fidel, Fany y Patricio

a trazar sendas florecidas de ideas

 

Con su metro cuarenta, mi abuela Rosita

era tan grande como su voz de labios pintados

y sobrevivía al mundo con sus ojos pardos

haciendo corazón en las mujeres imposibles

y tocando la esperanza, la mesa de la escuela

las banderas perennes de los cielos partidos

 

Mi abuela Rosita con su metro cuarenta y sin tacones

nombraba siempre las cosas por su nombre

llamaba niño al niño, nazi al nazi, tibio al tibio

y a mí, Lucianita

con sus manos prolongando la ficha roja y su corazón de estrella

 

Mi abuela Rosita, de magia cierta y sin tacones

con su pelo de campanas y su perfume rebelde

jamás fue de las que compran estrellas en el cielo

su reloj de pueblo era el aire exacto para entonar

las canciones laboriosas de la gloria

 

Y mientras pudo recordar que ella era Rosita

inconquistable viajera de la tinta

antes de ver elefantes transitando aquel jardín

del asilo de ancianos donde venció su memoria,

antes de ser pájaro o suspiro o cometa,

ella fue el canto necesario

donde nace dulcemente aquello que jamás muere

para soñarnos vencedores

cada vez que se enciende el cielo.

  La niñez Lo que ahora recuerdo es el olor de la ropa planchada en la sastrería de mi padre. Una canción de bolero sonando en la radio ...