inmersa
en el ovillo de tus anemonas
la luz penetra mis aguas
forma sombras acariciando un cuerpo
pulpos danzan
en el mar de nuestros labios
nadan contra el paladar
arrojan espuma
donde los lirios de mar
molcajeteados hechos néctar
se escurren entre tus dedos
-sostenme en esta oscuridad-
en tu graznido de cisne
que más allá
esta el silencio
aún queda hollín en mis manos
todavía siento
los omoplatos mancillados
rotos como alas de mariposa
el rastro evanescente del sudor
de las orquídeas
húmedas,
suaves, sedientas
he de transfigurar
mi placer en aire
en formas que oculta el viento
seré quien drena tu noche
la Lilith primigenia
que posa la luna sobre tu miembro
la que te lleva el punto de no retorno
quien persigues en sueños
un ángel que muchos rostros
una divinidad antigua
he de sobrecogerte en mi pecho
la fuerza que emana mi seno
te dará mi fruto
comeremos de este amor
hasta saciarnos
lo hare tantas veces
tantas pensando en ti
que al despertar
tendrás esta sensación
de haberme
he de transfigurar
mi placer en aire
en formas que oculta el viento
seré quien drena tu noche
la Lilith primigenia
que posa la luna sobre tu miembro
la que te lleva el punto de no retorno
quien persigues en sueños
un ángel que muchos rostros
una divinidad antigua
he de sobrecogerte en mi pecho
la fuerza que emana mi seno
te dará mi fruto
comeremos de este amor
hasta saciarnos
lo hare tantas veces
tantas pensando en ti
que al despertar
tendrás esta sensación
de haberme
conocido
Me gusta el mar entrando en tus labios.
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