jueves, 22 de julio de 2021

Por abrazar al cuerpo 

muere ahorcado el aire.


Nudos de viento aprietan la cintura 

los tobillos;

Descubren relieves que tientan a mis dientes.

                         ¿Cómo contener al mordisco?


Se concentra el ciclón en los senos,

enfurecidos ojos del desastre.

Violentas curvas retuercen

la mirada esclava.

    Deshidratada de piel

    recorre tambaleante el cuerpo, 

          madre del huracán.


No puede descansar antes de la catástrofe,

solo queda aferrarse al próximo giro del viento.


Miguela


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