El corazón del desierto alucina lejos del agua y los cactus erguidos
El viento moldea la arena y un hombre deambula entre sombras y amores perdidos
Cruje la noche y emerge la vida rastrera
La brisa desgrana las dunas y apaga la piel con las llagas curtidas
Mas allá de la orilla la tormenta espanta el sueño a la nada
La sombra de un dios se percibe en la tierra
Y en el último instante el hombre comprende el sentido
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