domingo, 3 de octubre de 2021

EL OJO FACINEROSO - Guillo

 

EL OJO FACINEROSO


Soy el ojo dibujado en el papel cebolla: por medio de mi cristalino hurgo la existencia.

Así, desde donde me explayo, logro satisfacer con certeza mi alcance y mi daltonismo. Pues dejo que transcurran móviles los objetos sin nostalgia.

Luego, me declaro hacedor de inventarios. Recojo lo lánguido, lo multicolor y lo huero en una selección incesante. Distingo en diversos ardientes del frío, lo extendido o lo recóndito. Los aproximo harto, hasta impregnarme de ellos con delicia.

Pero a veces, la inconformidad me devasta, quiero obtenerlo todo y me fastidia la certidumbre. Y es en vano, porque suelo siempre caer en lo remoto hasta volverlo indeleble.

Se que no va en mi cavidad de esfera la ilusión del tiempo. Adentro, solo existe el ahora. Hago que quepa lo perverso y lo incauto, lo llano y lo agreste: lo concreto. Tengo la posibilidad de sostener una relación cordial entre lo que va tirando y lo que viene cayendo. Sin enigmas, sin espiritualidades ni morbosidades; proceden en mí esos vagones irreverentes de simultánea acción. Solo mis dioptrías dicen si están cerca o lejos los blandos, los filudos y los yertos.

En esta extensión de papel, en la trasparencia del mismo, sé que la telequinesis nunca se va a permitir en mí albedrío; ella es, mientras cobro los rezagos de la infinitud permisible.

Se que, mi retina es la pantalla que percibe los reflejos, en ella, peregrinan los colores y las formas. Es todo y nada. Es un paradigma mutante de luces y de sombras. Las sensaciones que se proyectan allí, son envolventes al giro de una espiral hacia al epicentro de mi fóvea.

 Entonces me doy cuenta, perfecta cuenta, que mis párpados también han sido actores en el devenir de imágenes, participan; se contraen para darle cabida al ensueño, coquetean mediante un rito de intermitencias y se entrecierran para allegar lejanías.

Tras contener, imprimir o preferir, vendrán a mis pestañas en revoloteos trágicos los que quedaron ausentes.

 

Guillermo Pulecio Corredor

Umbral del asombro, 3 de octubre de 2021

 

COLOFÓN: Entre los humores vítreo y acuoso van danzando el iris, la cornea y la pupila: atenazados por el músculo ciliar.  

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