En medio de un jardín
no desordenada
perfectamente enrollada
atiborrada de agua
y a pleno sol
una manguera abandonada
Alguien
al cobijo de la oscuridad
susurró torrentes
inflamó sus cavidades
lubricó sus verdes
mas no desperdició
Sin poder vaciarse
la dejó entre flores que apenas bebieron
desordenada por dentro
rebosante de vida
y clamando en silencio
la piedad del sol
No hay comentarios.:
Publicar un comentario